Grupo Cantó comenzó como una pequeña empresa que realizaba reparaciones y reformas en hogares. Hoy, es una empresa sólida, con varias décadas de experiencia y que tiene en plantilla altamente cualificada y preparada para ambiciosos retos. Toda una evolución. Hoy, en Grupo Cantó no nos limitamos a las reformas, también trabajamos en la construcción de edificios tanto públicos como privados y somos especialistas en naves industriales Alicante habiendo levantado muchas de las naves de empresas muy importantes de esta zona desde mediados del siglo pasado.

Uno de los trabajos que llevamos a cabo es el de ser promotores de viviendas, es decir, construir para vender. Pero también podemos realizar este tipo de trabajos para particulares que quieren hacer negocio con algún edificio que necesita de rehabilitación de un espacio en el que es posible levantar una o más naves industriales aptas para alquilar o para vender a terceros.

 

  • Pequeños promotores

 

Trabajamos pues siendo promotores nosotros mismos, pero también para promotores a pequeña escala que quieren sacar el máximo partido a sus terrenos o propiedades, ya sea para orientarlas al mercado de alquileres o al de ventas.

Un solar en una buena zona en el que se puede construir un edificio de oficinas o para viviendas supone una inversión fuerte, pero las ganancias pueden ser atractivas. Y es que alquilar o vender inmuebles bien situados sigue siendo rentable a pesar de que los precios hayan podido bajar en los últimos años. Edificios de oficinas y naves industriales suelen ser los que más ganancias dejan siempre que estén en un lugar bien accesible.

 

  • Vender pisos reformados

 

En ocasiones no se trata de construir nada nuevo, sino de realizar reformas orientadas a conseguir más ingresos en la venta o en el alquiler de pisos. Y es que poner a la venta una vivienda que el cliente pueda ver en perfecto estado, con instalaciones  eléctricas y de fontanería nuevas  y con un baño y una cocina modernos, es mucho más fácil que vender un piso para reformar. Se trata de que la vivienda entre por los ojos.

Si reformar para vender puede ser una buena opción, reformar para alquilar no es optativo ya que nadie va a alquilar una vivienda que no está en buenas condiciones y si lo hace, será por un precio muy bajo que no compensará realmente. Al reformar la vivienda se le da más valor y permite tener más personas interesadas en su alquiler, lo que facilita poder escoger inquilinos y pedir un precio rentable.