No deberías de preguntarte por qué aislar térmicamente tu casa nueva. Aislar la vivienda debería de ser algo tan normal que ni siquiera tuviésemos que plantearlo cuando se construye una vivienda. Pero, por desgracia, algunas empresas quieren presentar presupuestos tan bajos que, para lograrlo, ahorran en este tipo de cosas.

A la larga, acaban resultando presupuestos muy caros ya que será necesaria una nueva obra de aislamiento mucho más cara para poder tener un hogar confortable y porque el coste en energía se va a disparar. Además, estaríamos hablando de hogares muy poco ecológicos que no deberían de tener cabida en una sociedad cada vez más concienciada con el ahorro energético y con el cuidado del medio ambiente.

4 razones por las que aislar tu vivienda

Estos son los motivos por los que debes de insistir en que tu vivienda cuente con un aislamiento eficaz y que realmente te ayude a crear una barrera con el exterior.

#1. Ahorrarás en calefacción durante el invierno

El calor que se acumule en tu casa no se irá a través de las ventanas o de las paredes y no entrará el aire frío del exterior. Por eso, siempre sentirás una gran diferencia entre el exterior y el interior de la casa incluso cuando no esté encendida la calefacción.

#2. Ahorrarás en aire acondicionado durante el verano

En verano ocurrirá exactamente lo mismo, pero, al contrario. El calor se quedará en el exterior y al entrar en casa no se sentirá ese golpe de calor tan característico de las viviendas con un mal aislamiento. Ahorrarás en aire acondicionado y dormirás mucho mejor durante las noches.

#3. Tu vivienda estará a salvo de humedades

Cuando vemos humedad en un hogar pensamos en las filtraciones de agua, pero no es la única razón por la que pueda haber manchas en la pared o incluso moho. Las humedades por condensación son frecuentes en viviendas mal aisladas, incluso estando bien ventiladas. Un buen ejemplo lo vemos en las ventanas que aparecen empapadas por la mañana debido al calor generado por la respiración y el frío del exterior.

#4. Tendrás un lugar mucho más agradable en el que vivir

En definitiva, no solo ahorrarás dinero, sino que tendrás un lugar mucho más agradable en el que vivir con tu familia y que se mantendrá en muy buenas condiciones durante muchos años. La inversión en aislamiento térmico siempre va a merecer la pena y, además, se recupera en muy poco tiempo con el ahorro energético.

El aislamiento durante la obra, el más efectivo

Aunque las obras de aislamiento pueden realizarse en cualquier momento, las más efectivas son las que se realizan durante la obra de construcción y, además, resultan las más sencillas de llevar a cabo. En este momento es en el que se levantan las paredes principales del edificio y en el que se puede hacer eso introduciendo un aislamiento eficaz y de la mejor calidad.

Aislar una fachada una vez construida la vivienda es posible, pero es un trabajo complicado y caro mientras que, si se suma a la obra normal, es solo un pequeño gasto extra que se va a agradecer durante toda la vida.

La elección de las ventanas es fundamental cuando se quiere realizar un buen aislamiento térmico, sobre todo porque hoy se llevan las viviendas con grandes paredes de cristal que incluso funcionan como puerta hacia el exterior o que ocupan todo el tabique.

Es muy importante que estos cristales tengan el grosor adecuado y se instalen con rotura del puente térmico para que no dejen pasar el frío ni el calor de fuera. También deben de contar con un aislamiento efectivo de cara a su unión con las paredes de cemento o de hormigón.

En el caso de puertas que den al exterior, su instalación es importante y también lo es el tipo de puerta que se escoja. En el caso de puertas que se abran hacia la terraza, como correderas o puertas francesas de gran tamaño, tendrán que cerrar de forma hermética y ser de la más alta calidad para evitar que tras varios usos comiencen a aparecer holguras.

Y, por supuesto, también es muy importante el aislamiento de la cubierta ya que muchas veces la vivienda cuenta con una bajo cubierta no habitable, pero en la que se acumula el calor en verano y el frío en invierno, el cual se propaga a otras habitaciones de la casa. Un buen aislamiento del tejado impedirá que esto suceda y permitirá a este espacio, que muchas veces es zona de almacenamiento, ser mucho más aprovechable.

Ahora que ya conoces las razones por las que aislar térmicamente tu vivienda en construcción, no dudes en exigir este aislamiento a la empresa constructora a la que confíes la realización de tu vivienda.