Si usted tiene una empresa en proyecto o que ya esté funcionando pero necesita una nave industrial para fijar su base debe de confiar en expertos en el terreno de la construcción de naves industriales.

En Grupo Cantó podemos hacernos cargo del proyecto desde su origen, realizando el diseño arquitectónico de la nave y construyéndola desde el principio hasta el fin, entregándola totalmente terminada y lista para que comience la actividad empresarial.

Conocemos perfectamente las leyes, por lo que la nave estará siempre adecuada para el tipo de actividad que se va a desarrollar en ella y además garantizamos que se emplearán siempre materiales de primera calidad para poder obtener los mejores resultados.

La puntualidad, la primera clave en la construcción de naves industriales

La puntualidad es básica en todo tipo de construcciones. Nadie quiere retrasos en una entrega, pero cuando se trata de una nave industrial un retraso no solo causará molestias y algunas pérdidas de dinero por tener, por ejemplo, que acudir a pasar unas noches a un hotel.

Si se retrasa la entrega de la nave se pueden ocasionar serios retrasos en cadena, ya que una vez que la nave esté terminada hay que llevar la maquinaria, el material de oficina etc. Si las cosas no se hacen en su debido tiempo la empresa comenzará a funcionar más tarde de lo previsto.

Esto causa pérdidas económicas, por supuesto, pero también puede afectar a su prestigio en el caso de que haya proyectos pendientes de entregar que puedan verse afectados por no poder comenzar con la actividad en el plazo previsto.

La calidad, la segunda clave en la construcción de naves industriales

La calidad de los materiales utilizados es clave para que la nave industrial responda. Debe de contar con un buen aislamiento térmico y acústico cuando es necesario, con una estructura robusta y con unos acabados bien rematados.

Todo esto cuidando también la estética, especialmente en aquellas naves en las que se vaya a recibir a clientes y vaya a haber oficinas en las que trabaje personal de manera continuada.

Pero la calidad del trabajo se puede apreciar también en los detalles a la hora de trabajar. Anticiparse a los problemas que puedan aparecer, gestionar los permisos con la debida anticipación para que no haya retrasos o incluso ofrecer un buen asesoramiento al cliente para que pueda ahorrar dinero o conseguir mejores resultados.