Los materiales que se usan para la construcción también dependen de modas y de tendencias. Cada vez con más asiduidad surgen nuevos materiales o nuevas formas de trabajar con ellos con las que se consiguen resultados mucho más atractivos.

Uno de los mejores ejemplos en este sentido es el hormigón impreso, este material comenzó siendo un suelo exclusivo para naves industriales, garajes o exteriores, pero actualmente sus diseños cada vez más atractivos lo han convertido en una opción para elegantes entradas a la vivienda o incluso para los pisos bajos de casas unifamiliares.

Imitaciones de madera

La cerámica también ha evolucionado mucho en los últimos años. Actualmente, está muy de moda el suelo cerámico imitando a otros materiales. Uno de los más logrados es, sin duda alguna, la madera. Los suelos imitando a madera están teniendo mucho éxito tanto en las nuevas construcciones como en las reformas de casas.

Incluso el tacto es parecido a la madera y, aunque carece de la calidez de este material, tiene muchas ventajas en cuanto al precio y el mantenimiento, ya que se puede poner en cualquier lugar de la casa y no requiere de los cuidados del suelo de madera auténtico.

También se encuentran suelos que imitan la piedra o el mármol, pero por su frialdad no han tenido la misma acogida que la madera, siendo más exitosos para el alicatado o para los recubrimientos de paredes.

Suelos vintage

Por supuesto, en este repaso a las últimas tendencias en suelos no podemos obviar los suelos estilo vintage que imitan las baldosas antiguas, con sus elaborados dibujos. Aunque hay muchos modelos diferentes, los dibujos algo recargados y las baldosas desiguales están triunfando.

En cualquier caso, hay que tener en cuenta que se trata de un suelo muy llamativo, que si bien puede resultar adecuado para un baño pequeño o una cocina, en una estancia de gran tamaño puede resultar algo recargado.

Terrazo

No queremos cerrar esta relación de suelos sin nombrar al terrazo, que parecía desterrado de las construcciones pero que ha vuelto y promete ser una de las tendencias con más fuerza a corto o medio plazo.

Con una imagen renovada, mucho más actual y acorde con los gustos del momento, el terrazo sigue conservando su dureza y su precio económico. También conquista por la facilidad de su limpieza, lo que hace que tenga muchos adeptos a pesar de la frialdad de su tacto.